337- ¡QUE DIOS SE ADAPTE A NUESTROS CAPRICHOS!

 

 

 

Pretenden que Dios, de existir, se adapte a nuestros caprichos materiales, y como no es así, prescinden de Él. Exigen a los científicos, pensadores y técnicos que demuestren su prescindible existencia, es decir, su inexistencia, porque no interesa, solo interesa lo que vemos y tocamos, lo vividero, lo que se disfruta y da placer al cuerpo, a la sensualidad, al ego.

 

Y nada tiene límites porque no consentimos que nos limiten nada.

 

“Estoy harto de operar culos –con perdón-“, me decía un cirujano amigo, ateo pero respetuoso con nuestra fe. “Cuando nuestro cuerpo se usa contra natura, ocurre lo que ocurre –continuaba-, no retiene. Comes, digieres lo que comes y se te cae al suelo...”

 

Tremendamente gráfico.

 

Yo solo tengo escasos bienes materiales que morirán comigo, pequeños placercillos que también morirán conmigo, y si eso es todo mi tesoro y no tengo mas tesoros porque mi amor está volcado en ellos, me hacen morir para siempre con ellos. Pero cuando por amor doy lo que tengo hasta quedarme vacío, y no busco placer terrenal sino la bondad de un Ser que me ama, el don se trasforma en esencia volátil que asciende hacia lo alto.

 

Porque al desnudarme de mis vicios y caprichos, libero mi mente y veo con claridad que es Jesús quien debe actuar en mi, regir mi vida, porque sé que solo cuando acogemos el espíritu de Dios en nuestro corazón nos hacemos ricos en lo que verdaderamente importa y nunca muere.