321- MÁS SOBRE EL AMOR

 

 

Una gota de la esencia de Dios derramada sobre los humanos, eso es el amor. No se sabe si fue derramada por descuido o a posta, pienso que por lo segundo ¡Se le fue la mano, con intención!... ¡Que gran suerte para nosotros!

 

Si en vez de una gota se le hubiera ido un buen roción, nuestra felicidad en este mundo sería inmensa. ¿Existirían guerras?... no creo, ni hambre, ni personas injustamente oprimidas...; y de existir, sería a una escala muy pequeña, allí donde el mal habría podido herirnos.

 

El amor entre los humanos se parecería mas al de Jesús, que dio su vida para liberarnos del mal, y el mandamiento nuevo “amaos unos a otros como yo os ha amado” dominaría a lo largo y ancho de la superficie de la tierra.

 

Para los que buscan, descubren ese amor y le corresponden, la gota de esencia divina es una auténtica cascada y se dejan arrastrar por ella... El amor se expresa en el otro: padre, esposo, amigo, conocido, desconocido..., a todos abarca, nos vacía de nosotros mismos para que puedan entrar los demás...

 

Es un amor que no necesita de palabras, expresivo y bello, con la misma fuerza que el beso de Casillas a su chica en el mundial de futbol de 2010, cuando le preguntaban por sus sentimientos siendo campeón del mundo, y sin palabras, de una manera expresiva como ninguna, no dejó dudas de lo que rebosaba en su corazón en ese momento único. Ni mil palabras.

 

Porque lo auténtico y verdadero es simple, no va cargado de objetos, ¡para qué!, es sutil y delicado, pasaría por el ojo de una aguja porque su riqueza aunque inmensa, es liviana, y está fuera de uno, está en los demás...

 

 

Soy un humano convertido en cosa,

algo externo me ha succionado,

estoy vacío,

un inmenso vacío en mi alma,

pues todo lo que tengo está fuera de mí.

 

Y si no soy lo que tengo dentro,

¿que soy?...,

el fruto de esa fuerza que se expresa fuera de mi,

como un manzano da sabrosas manzanas

para deleite de otros.