309- DESADAPTACIÓN

 

 

Uno con los años se va desadaptando de los tiempos que corren, es decir, los tiempos corren más deprisa que uno y, lógicamente, si no sabemos administrarnos, aparecen los tan temidos problemas psicológicos. ¿Qué hay que administrar? Yo diría que la fatiga de los años, nuestra energía, nuestra salud, la forma de resolver conflictos con nuevos ingredientes de difícil condimentación… ¿Cómo? Con imaginación, creatividad, talento, ingenio, optimismo y una fuerte dosis de motivación.

 

En un plano mas elevado, vemos con desazón como en muchas sociedades se abandonan valores que son el auténtico sostén de nuestras vidas, se desprecia a quien nos insufla el ser, se da vuelta por completo a verdades solidamente fundadas. Este hecho nos produce inquietud y la sensación de que ‘somos de otro mundo’, porque vivimos en uno que no parece el nuestro.

 

Pero no, este es nuestro mundo y aquí caben todas las ideas y todas las formas de vida, unas coherentes y otras desquiciadas. El espíritu de contradicción está muy arraigado y el relativismo y absolutismo que esto conlleva y tanto afecta a nuestra sociedad y a cada uno de nosotros, ese, es el verdadero problema.

 

Nos sentimos desadaptados, y por otro lado nuestra conciencia clama no adaptarse a formas de vida impropias de un ser humano digno de llamarse ‘hijo de Dios’.  Es humano padecer las consecuencias de la edad, pero es inhumano sufrir el exterminio sistemático de nuestro fundamento existencial tan claramente grabado en nuestros corazones y en nuestra mente por una persona: Jesús de Nazaret, abajado hombre como nosotros y Dios que nos ha dado lo que somos y nos ha rescatado de nuestra corrupción.

 

Él nos quiere para una vida de amor y eternidad y nosotros preferimos nuestros placeres caducos, y nos empeñamos en ello:

 

20/01/2011

• Suicidio cultural de Europa: elimina las fiestas cristianas del calendario escolar e incorpora las de otras confesiones

“¿Cómo puede esta agenda, suprimir así toda referencia al cristianismo? ¿Cómo pretender instruir a los jóvenes sobre la Unión Europea negando una religión que ha contribuido tanto a su construcción y a su unidad?”.

 

Nuestra religión les molesta, ha descubierto nuevos horizontes y no quieren verlos, prefieren seguir en el agujero a salir al exterior... y nos lo quieren imponer. No distinguen entre un diamante pulido y un simple guijarro...

 

El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel...” (Mat. 13, 44)