228- SIEMPRE DISPUESTOS A PERDONAR

 

La perfección del amor es el perdón, donarnos por encima de la ofensa... Debemos perdonar siempre porque Dios nos ha perdonado mucho mas"...toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" (Mat. 18, 32-33)

 

El que no perdona siempre pierde, pues mantiene una guerra en su corazón: la guerra del rencor, en la que nunca se gana porque en el juego de la guerra ganar es no participar en ella, es no entrar en juego, no jugar, no permitir ese juego en nuestro corazón, guardándolo exclusivamente para la paz.

 

La violencia no deja de ser inhumana ya que los humanos por naturaleza somos ‘gente de paz’, así hemos sido creados y a eso estamos destinados.

 

Jesús pasaba entre ellos y se alejaba…”, eran violentos, no le interesaba ese juego, no le interesan los agresivos, los audaces de este mundo, los triunfadores y dominadores... en una sociedad que nunca perdona…

 

Por eso Dios no elige a los capaces, mentes brillantes y autosuficientes. Él capacita a los elegidos, les colma de paz, les da un corazón sabio siempre dispuesto a perdonar; les da de lo que carecen aquellos que le desprecian, que no han conformado su corazón según el corazón de Dios, aquellos que han defraudado sus ilusiones de Padre.

 

Para Él todo es posible y siempre ha sobreabundado su poder…, por eso espera Dios de ti mucho más que lo que tú esperas de ti mismo...,

 

aunque estés en baja forma,

aunque estés... caído por los suelos...

 

"la caña cascada no la quebrará..."

la pondrá derecha,

la restaurará en su sitio,

el sitio que Él ha previsto para ti…,

 

inimaginable,

audaz,

tierno,

inesperado...

 

Espera de ti que le imites en la cultura de la no violencia, del perdón sin límites

 

Porque el humano es el único ser que Dios quiere y ha creado por si mismo, antes de ser concebido ya estaba en su mente, ya había hecho planes como hace una madre con su bebé…, nos ha querido y deseado desde siempre, nos ha rescatado de todas las esclavitudes del mal…

 

Por eso nuestra deuda es infinita, pero toda ella ha sido perdonada y olvidada para siempre. ¿No vamos a perdonar nosotros siempre? Tenemos un modelo, Jesús, que perdona a los que se declaran enemigos, que pone la otra mejilla…, y nos da las claves para llegar a habitar en la Casa del Padre, en amor, en paz, en armonía perfecta…, eterna felicidad que se palpa… a la vuelta de la esquina.

 

¿No vamos a perdonar, siempre?