100 - VIVIR CON PLENITUD

 

 

  

Somos felices cuando vivimos con plenitud lo que somos como persona. Si somos en función de lo que tenemos nunca llegamos a la autentica felicidad, pues lo que tenemos no se puede vivir con plenitud al ser caduco, voluble, variable, hoy es y mañana no es, hoy se tiene y mañana no se tiene.

No logra una felicidad completa quien la basa en tener. La sociedad del bienestar no es feliz, no posee plenamente lo que cree ser, pues no se posee a si misma, supedita el “yo” a materialidades.

Una persona pobre sin un lugar donde descansar, puede ser plenamente feliz si se posee a si misma, que no está supeditada a nada, porque, aunque padece necesidad, en realidad nada necesita, lo tiene todo, puede contemplar el mundo exterior sin ningún tipo de filtro que lo distorsione, puede disponer por entero de su corazón, puede vivir en paz y morir en paz.

Quien no conoce a Dios, se provee de ídolos a su medida y crea un mundo de fantasía, material, placentero y egoísta, un mundo falso, pasajero, en el que no existe la plena felicidad, pues es incapaz de elevarse por encima de lo superficial, hacia el espíritu. Le corta las alas al águila creyendo que es un peso inútil, y la convierte en rastrera y torpe ave carroñera. Elimina esa capacidad humana de volar en busca de lo infinito, en busca de Dios, en busca de esa plenitud de vida que surge de la unión de materia y espíritu destinados al bien, a dar frutos de bondad, honradez, lealtad, amor….