38 - NO INTERESA CREER EN DIOS
No interesa creer en Dios, me altera demasiado la vida, sobre todo cuando ya está acomodada a mi gusto, a mi "modus vivendi". Soy "animal de costumbres" que las he arraigado y rechazo todo lo que pueda modificar ese "dejarme llevar" por la senda hecha día a día a mi medida: mi familia, mis amigos, mi trabajo, mis diversiones..., todo ello ocupa mi tiempo, me llena, no necesito mas. ¿Dios?, le dedico algún pensamiento, pero no interviene en mi vida. Tengo más o menos claro un objetivo en mi existencia y no quiero que nada ni nadie lo altere. Me acomodo a las circunstancias según van surgiendo y estoy dispuesto incluso a variar el rumbo si un hecho importante lo altera: un toque de la diosa fortuna, un éxito profesional, circunstancias familiares, etc. No necesito más, y mucho menos nada que me complique la actual situación. Si no hay mas remedio, y vienen mal dadas, aguanto mecha y tiro adelante como se pueda. Lo dicho hasta aquí, creo que podría suscribirlo mucha gente que vive la vida "sin complicaciones y disfrutando, como yo". No aspiro a más. Puede ocurrir que surja una oportunidad interesante, la tomo o la dejo, pero esa decisión tengo que valorarla según mi interés y mi beneficio. No contemplo que pueda beneficiar a otros más que a mí, en ese caso no me interesa. Si valoro la posibilidad de ayudar a alguien desinteresadamente, podría cambiar de planteamiento, al fin y al cabo, vivimos en comunidad y hoy por ti mañana por mí. Dios sigue sin entrar en estos planes. Aunque estoy convencido de lo dicho hasta este momento, comienzo a no encontrar sentido a ciertos hechos que ocurren a mí alrededor. Si no me afectaran, pasaría, pero me afectan y no puedo pasar ni quitármelos de encima. Quizás me interese contar con Dios, al fin y al cabo es una opción libre, pues Él no se impone, y lo que más me bulle en la cabeza: es una explicación al sentido de algunas cuestiones que suceden en mi entorno. Pero como he planteado al principio, no interesa que intervenga demasiado, te altera la vida, y si te dejas, te la altera de forma radical. Me conformo con tener fe y portarme bien, ir de vez en cuando a alguna ceremonia religiosa.... Intento compaginar mi forma de vida con la idea de la existencia de Dios, de la doctrina de Jesucristo y de la Iglesia por Él fundada. Estoy viendo nuevos horizontes pero no me cuadran con mi vida actual, ¿tengo que cambiar?, me temo que si, y no pocas cosas. Si descubres un tesoro solo queda una solución: vender todo para comprar el campo donde se esconde. No se puede nadar y guardar la ropa, la fe compromete cada vez más según te vas sumergiendo en ella y haciendo nuevos descubrimientos, sobretodo cuando leo los Evangelios. Tiemblo, me entra pánico, Jesús es exigente, pide todo, porque Él se nos da todo entero y..., yo no puedo responderle a medias. Sigo pensando que "no interesa creer en Dios", pero esta vez lo digo con la boca pequeña, porque con la grande pienso "es una maravilla creer en Dios": me ha vuelto la alegría, la verdadera alegría, aunque tenga todas las dificultades del mundo, siento que Dios esta conmigo. No se como salir de esto, no quiero renunciar a mis planteamientos pero siento que Dios me va atrapando, se me ha metido en el corazón y no voy a ser grosero ni descortés, me atrae, Él me da todo, quiere instalarse en mi casa, ser mi compañero de camino, de un camino bastante diferente al que yo llevo, me ofrece su ayuda para poco a poco ir adaptándolo al suyo, que conduce directamente al amor eterno de Dios. No se como acabará esta historia, espero contarla algún día con paz y una nueva luz en mi alma.
|