7- Y ¿DONDE ESTÁ DIOS?

 

Dios está dentro de nosotros, de cada uno de nosotros. No hace falta recorrer muchos países, ni el mundo entero buscando a Dios, lo notamos dentro, en lo más íntimo del alma: Dios es el causante de nuestro anhelo de amor, del bien que está impreso en nuestra conciencia.

¡¡ Yo me olvido constantemente de esta realidad !!, soy mundano, las cosas de aquí abajo me distraen de tal forma que “apagan” mi espíritu. Pero tengo a Dios conmigo, tengo mis "vivencias" personalísimas con El, y ¡de qué voy a escribir en estas páginas! si no es de esos momentos vividos, hechos carne desde mi espíritu.

Esta historia sucedió en los años 60, a las afueras de un pueblo navarro.

Un hombre estaba haciendo "auto stop", le para un camionero y el autostopista pregunta: -¿va usted solo?, a lo que el camionero, titubeando, contesta: -bueno, la verdad... suba, suba que le llevo. El hombre subió al camión un poco perplejo por el titubeo del camionero. Claramente iba solo. -¿Por qué dudaba usted si tenía o no acompañante?, le dijo. El camionero, pensando la respuesta, contestó:

- Nunca estoy solo, mi Dios me acompaña a todas partes, no vea usted las conversaciones que nos traemos, la de veces que me agarra el volante y endereza el camión, también endereza mi vida,... en fin... no se como explicarle para que me comprenda.

- Pare usted, por favor, le contestó el hombre un poco nervioso. -Verá, yo soy el cura de ese pueblo y pretendía escaparme porque me encontraba muy solo, pero oyéndole a usted me avergüenzo... pare, pare, ya me encuentro mejor, vuelvo a mi parroquia.

Pobre curilla. Se había olvidado de lo más importante, fundamento de su vocación. Yo, sin una vocación tan clara, con más motivo me olvido de Dios, teniéndole todo el día  -con perdón- "delante de mis narices". Y ¿sabéis que pienso?: que estoy sordo, estoy ciego y no se dialogar, porque me parece increíble que Dios esté en mi, que no soy nada a su lado, y me empeño en no verlo, no escucharle y no decirle nada, por –insisto-,... increíble.

Pero Jesús nos lo dijo bien claro: … yo estoy en el Padre, vosotros en mi y yo en vosotrosJn 13,20-  Si alguno me ama, guardará mi palabra y mi Padre le amará y vendremos a él y viviremos en élJn 13,23-.

Por eso pienso que tampoco se leer.